Manny Pacquiao lanza una liga pro de pickleball: la apuesta asiática
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Pocas figuras del deporte son más emblemáticas que Manny Pacquiao. Ocho veces campeón mundial de boxeo en ocho categorías diferentes, senador filipino, ícono absoluto en su país, el púgil de 47 años no tiene ya nada que demostrar. Y sin embargo, un nuevo combate le espera: acaba de anunciar la creación de una liga profesional de pickleball en Filipinas, bautizada Maharlika Pilipinas Pickleball Tour (MPPT), cuyo arranque se espera para algún momento de 2026.
La información, compartida por la cuenta @thepickleballclinic en Instagram, confirma una tendencia de fondo: el pickleball, que primero estalló en Estados Unidos y luego en Asia, acaba de ganar a uno de los embajadores más poderosos del mundo. Para un deporte que aún busca su estatura internacional fuera de Norteamérica, es una señal política y mediática mayor.
Del ring de Las Vegas a la pista de pickleball
Manny Pacquiao nunca ha ocultado su afición por los deportes de raqueta. Varios vídeos lo muestran ya entrenando en pistas de tenis o canchas de baloncesto, y forma parte de esa generación de atletas profesionales seducidos por el pickleball por su rapidez de aprendizaje, su lado social y su accesibilidad. En las imágenes compartidas por The Pickleball Clinic, aparece pala en mano, junto a compañeros de entrenamiento en Filipinas, en una sala equipada para la práctica del deporte.
No se trata de una moda pasajera para la leyenda boxística. La creación de una liga profesional dedicada — con organización, calendario y estructura pro — implica medios, una red de contactos y una visión de largo plazo. La prensa filipina ya menciona acuerdos con patrocinadores locales, federaciones deportivas y varios inversores regionales, señales de que el proyecto va mucho más allá de un simple golpe de comunicación.
Maharlika Pilipinas Pickleball Tour: lo que se sabe
Según el anuncio, el tour profesional impulsado por Pacquiao se llamará oficialmente Maharlika Pilipinas Pickleball Tour. La palabra Maharlika hace referencia a una nobleza tradicional filipina y a la identidad nacional, una elección que no es casual para un deportista que siempre ha llevado los colores de su país. El objetivo declarado: estructurar un circuito de torneos profesionales por todo el territorio filipino, atraer a jugadores internacionales y dar lugar a una generación de profesionales locales capaces de competir en los circuitos asiáticos y mundiales.
El calendario exacto aún no se ha comunicado, pero el inicio se espera para 2026. La estructura debería inspirarse en los grandes modelos existentes — la Professional Pickleball Association en Estados Unidos, la Major League Pickleball y el World Pickleball Tour en Asia — manteniendo a la vez una fuerte identidad filipina. El tour se articularía en torno a etapas en varias ciudades del país, un sistema de puntos y clasificaciones, y dotaciones económicas pensadas para profesionalizar de forma duradera la práctica.
Por qué Filipinas tiene una carta que jugar en Asia
Este anuncio se inscribe en una dinámica regional espectacular. El pickleball atraviesa un crecimiento explosivo en todo el continente asiático. China cuenta hoy con más de 60 millones de jugadores mensuales, Vietnam batió el récord mundial de público en un torneo reuniendo cerca de 8.000 espectadores en Da Nang, y Malasia, Indonesia, Japón y Tailandia están construyendo a gran velocidad sus propias federaciones. En este contexto, Filipinas reúne varios activos decisivos: una cultura deportiva muy fuerte, una juventud apasionada por los deportes estadounidenses, un dominio amplio del inglés que facilita los intercambios internacionales, y un sector privado dispuesto a invertir en el entretenimiento deportivo.
Apoyado en la fama mundial de Manny Pacquiao, este tour podría convertirse en pocos años en una puerta de entrada natural para los jugadores norteamericanos que busquen extender su temporada, y para las marcas que quieran abrirse al mercado asiático. El pickleball, deporte joven por esencia, necesita precisamente este tipo de cabezas de cartel para alcanzar un nuevo nivel de visibilidad y de credibilidad institucional.
El "efecto celebridad" que reorganiza el pickleball mundial
El proyecto de Pacquiao confirma una tendencia pesada: las grandes figuras del deporte ya no se limitan a jugar al pickleball por placer, se convierten en actores económicos del mismo. Nick Kyrgios apunta a una carrera profesional en el PPA Tour en 2026, varias estrellas de la NBA y de la NFL han invertido en franquicias de la Major League Pickleball, y campeones de tenis como Andre Agassi o Andy Roddick disputan ya partidos importantes en el circuito. La leyenda filipina se inscribe en esta lógica pero con un enfoque distinto: no se trata sólo de jugar, sino de estructurar un ecosistema completo a escala de un país.
Este enfoque «propietario» — crear su propia liga en lugar de unirse a una competición existente — es una señal poderosa. Refleja una convicción: que el pickleball puede sostener, en ciertos mercados, un modelo económico autónomo basado en derechos televisivos, patrocinio local y taquilla. Es una tesis aún por validar en Asia, pero el peso personal de un Pacquiao cambia considerablemente la ecuación frente a anunciantes y medios.
¿Qué impacto tendrá en el pickleball en Europa?
Por ahora, el anuncio es asiático. Pero pesará en el ecosistema mundial, y por tanto, indirectamente, en Europa. Primero por efecto de notoriedad: cada noticia fuerte procedente de una zona de fuerte desarrollo — Estados Unidos, Asia — acelera la toma de conciencia entre los responsables deportivos y económicos europeos. Después por efecto de circulación de talentos: un circuito profesional filipino podría convertirse en una etapa más en el calendario de los jugadores internacionales, multiplicando las oportunidades para los profesionales europeos de medirse con adversarios de alto nivel fuera del continente.
Por último, por efecto simbólico. Cuando uno de los deportistas más conocidos del planeta decide fundar una liga de pickleball, es un argumento adicional para los hoteles, clubes y administraciones europeas que aún dudan en invertir en este deporte. El pickleball ya no es una curiosidad nacida en Washington: es un deporte global, llevado por campeones multidisciplinares, y que prepara con calma sus próximas décadas antes de alcanzar, muy probablemente a finales de los años 2020, su plena madurez.
Un calendario que conviene seguir de cerca
El arranque efectivo del Maharlika Pilipinas Pickleball Tour es ahora muy esperado, y varias preguntas clave siguen abiertas: número de etapas, dotaciones económicas por torneo, apertura a jugadores extranjeros, eventual asociación con la PPA estadounidense o con la World Pickleball Federation. ¿Integrará el tour un sistema de ranking que conecte a Filipinas con un circuito asiático global? ¿Se retransmitirán en directo los primeros torneos? Todas estas respuestas llegarán probablemente en los próximos meses, y seguiremos su evolución muy de cerca. Una cosa es segura: con Pacquiao a bordo, el pickleball asiático acaba de ganar un rostro planetario, y la industria deportiva mundial no tardará en calibrarlo.